jueves, 17 de enero de 2019

Un regalo maravilloso

Escuchar no es solo oír. Es poner la atención en el otro, buscar entre sus palabras cuál es el mensaje que quiere transmitirnos la otra persona, sin ponerle barreras, dejando que lo que nos cuente nos llene de sensaciones.

Escuchar no es fácil. En muchas ocasiones dejamos que nuestro diálogo interior dé una respuesta mental mientras alguien nos habla. Dejamos que nuestra opinión permanezca como foco principal y perdemos la atención sobre lo que nos cuenta la otra persona.

En las relaciones con problemas, a menudo existe un denominador común: problemas en la comunicación. Con frecuencia este problema empieza por la falta de escucha activa que nos permite ponernos en el lugar del otro, hacernos una idea de su historia, de su perspectiva.

Imagina cómo te sientes cuando alguien te escucha activamente. Cuando deja que termines tu argumento, te mira a los ojos y asiente dándote a entender que comprende lo que le quieres decir. 

Trata de experimentar que sensación te causa cuando alguien pone su atención en lo que dices, y te pregunta aquellas dudas que le van surgiendo acerca de lo que le cuentas. Alguien que por unos momentos, te regala su tiempo como si fuera eterno para conocer perfectamente lo que le quieres decir.

Cuando se pone atención en las palabras del otro, entramos en su mundo, en su sentir, en su pensar y se reducen los prejuicios, nos ponemos en su lugar, nos ayuda a entender profundamente, nos invita a la reflexión, nos enseña y evita que nos precipitemos.

Escuchar es un regalo maravilloso, es un acto de generosidad y una fuente enorme de aprendizaje.

lunes, 7 de enero de 2019

COMPRUEBA Y VENCERÁS



No puedes con todo. Seguramente no. Es posible que el estrés te devore antes de que puedas forzar la maquinaria a niveles demasiado elevados, antes de que el colapso sea irreversible. 
Ya  ves, así de listo es tu organismo. Tan lejos de los mensajes simplistas del tipo "Tú puedes conseguir todo lo que te propongas".

De hecho cuanto más te propongas, es posible que menos rindas. Pero para tu cerebro estas frases son puro terrón de azúcar. Porque con ellas nos suceden varias cosas: en primer lugar, es la solución fácil. Solo tengo que creer en mí y lo conseguiré. En realidad no, no basta con creer en ti, también es interesante que empieces a practicar aquello que deseas. De hecho, si no crees en ti, lo mejor es que hagas cosas relacionadas con tu propósito, de esta forma uno comprueba que es capaz, no le hace falta desearlo con todas sus fuerzas.
En segundo lugar, te permite postergar. Creo en mí, algún día lo conseguiré. Es bonito pero contraproducente. La mente, a priori, no piensa en su finitud, en que hay un tiempo para hacer las cosas, un espacio calculable, por lo que para ella, no te acabas, eres casi eterno. Esto permite a la persona consumir muchas horas soñando con lo que desea, y es muy gratificante porque, es una expectativa ideal. El único problema es que la vida pasa y se corre el riesgo de vivir únicamente de sueños . 
Y en tercer lugar, no hay fracaso ni éxito . Este deseo se enfoca en la confianza en uno mismo y nada más. En que de una forma mágica las cosas acaban sucediendo, tienen un orden y ocurren cuando deben ocurrir. Y si fallan siempre se puede decir que no era su momento. Menuda estafa!
Esto no nos permite probarnos, observar nuestras decisiones y conductas, y mejorar. Aprender cómo no hacerlo y cómo sí. Y sin esto no hay mejora, no hay conocimiento, quizá no haya ni cambio.

Por eso pasa el tiempo y seguimos posteando  "Creo en mí" junto a una imagen bonita, como un mantra que nos autoenamora y que acabará roto por desgaste. Entonces vendrá otra frase, otra consigna, otra cosa en la que creer (porque al final en lo que crees es en el algoritmo no en ti), y vuelta a empezar.

Por si hay alguien, lo dudo, que crea que a partir de ahora no debe creer en sí mismo, le diría que... si tiene una buena autoestima no le hará falta la respuesta, y si no la tiene... le diría que se atreva a practicar cosas, sobretodo cosas nuevas y que, durante unos momentos se frustrará, pero si aguanta justo ahí, el tiempo suficiente, lo acabará dominando.
Le diría también, que a veces no saldrá y tendrá que preguntarse porqué, y ese conocimento le servirá. Aunque no esté contento. Le diría que en la vida todo pasará y cambiará. Y el cambio se parecera mucho a lo que ya había, porque los seres humanos, si algo hacemos, es repetirnos. 

¿Creer en ti? ¿Qué es creer en uno mismo? Tu falta de confianza es una idea equivocada sobre un fracaso prematuro que sospechamos tiene una alta probabilidad. Una sentencia sin juicio. Solo haciendo, intentantándolo, dirás...Pues sí podía!

La Kaverna

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El verano pasado estuve en la India. No es la primera vez , y espero no sea la última, que me aventuro entre sus calles, entre sus ...