jueves, 27 de diciembre de 2018

Cuando las ideas nos viven





Pensar es dirimir entre las ideas un hilo conductor que sentimos cierto. Con el hilo en nuestras manos cruzamos el laberinto de la circunstancia cual Teseo  y creemos que allí, en la reflexión está la verdad.

Mi verdad dicen algunos.

Sócrates usó la mayéutica para dar a luz la idea pura, la primogénita, la desprovista de las creencias, la que es sin miedo a ser, lo que es cierto porque la mente no se engaña. Pero tal vez, y solo tal vez, esa idea nazca ya muerta.

Cuando creemos en algo, en lo que sea, sin engañarnos, sin importarnos la forma que tenga simplemente pensando en su objetividad, olvidamos que esa misma mente que limpia de impurezas es propiamente impura. No es que no haya nada cierto. La tierra gira alrededor del sol y es así porque no es de otra forma ni puede serlo. Es una certeza que se nos impone, desde fuera, y nos dice cómo funcionan las cosas. Nuestra mente urde, elabora , reconstruye, no esta nunca quieta.

Por eso la verdad interior, la que se gesta en los circuitos de los pensamientos no puede escapar de su circunstancia. Es pensada así justamente porque estamos en la situación en la que estamos.

Entonces cuando intentas resolver tu circunstancia, no puedes hacerlo solo pensando. Hay que cambiar de posición y colocarnos en otra perspectiva en vez diseñar fantásticas teorías que serán solo eso, teorías. No las viviremos, las pensaremos ciertas y seguirá nuestro camino pues, en la misma situación, solemos hacer lo mismo, sin importar qué gran reflexión tengamos hacia ella. 

Vivir las ideas es cambiar de posición para que se muevan con nosotros. Hacer algo distinto para pensar diferente con resultados nuevos. Para dejar de existir solo en teoría. 
Para vivir las ideas antes de que ellas nos vivan.

La Kaverna

miércoles, 26 de diciembre de 2018

La tentación de soñar




En los sueños, en lo más brillante de las oníricas fantasías despierta una ilusión insospechada. Es mágico soñar, e incluso soñar despiertos. 

En este dorado y blanco invierno , los colores pintan la vida de delicias únicas, efímeras, fantásticas. Una manta suave, confortable y cálida nos abraza, un humeante café me descubre la mañana, un suelo acolchado bajo mis pies cubiertos de lana.

La ventana es azul , tan azul que es casi verde esperanza. Y entonces sí. Entonces sí quiero existir en el fluir de olas del tiempo y creer que se puede, que se debe. Levantarme y sentir que siento. Y nada es más poderoso que ese aliento, nada más apasionado que el firme convencimiento de que estoy aquí para hacer. Intentando hacerlo bien. 

Caer en la tentación de soñar e incluso soñar despierto. Donde nace la inspiración. 


Ese es el éxito.


La Kaverna

Si lo estás haciendo, déjalo.


Si lo estás haciendo, deja de culparte. Tu única responsabilidad es desde ahora, es el futuro que quieres esculpir, es el intento de hacer las cosas de un modo diferente, es la cuerda que sujeta una expectativa, que no importa si se cumple al cien por cien, porque lo que urge es avanzar hacia ella. Solo de ese modo, se deja atrás lo que uno mismo ya no quiere para sí.


Si lo estás haciendo, deja de quejarte. Ya lo has hecho y está bien, pero, ¿qué hay detrás de tu queja? ¿Dónde está el plan con el que vas a hacerle frente a eso que te molesta, dónde están las soluciones propuestas? Desahógate, pero que te sirva para no seguir ahogándote . No hagas del lamento una forma de vivir porque no te servirá para eso. El lamento es darte cuenta de lo que no funciona, la rabia ante la frustración , ante la consciencia de lo que no te sirve. Ese profundo rechazo a lo que ocurre habrá de servirte para cambiarlo, o para cambiarte, o para aceptarlo, o para acordarlo. Si no puedes, si tienes miedo de cambiar las cosas, entonces siente el miedo. Es mejor saberse temeroso que injustamente devaluado por una vida repleta de mala suerte. Porque el temor se gestiona, y con grandes miedos se han hecho grandes cosas. La mala suerte, lo injusto o el pensar que todo lo malo te ocurre, son enemigos invisibles, es niebla en el camino, es parálisis.

"No te preocupes por tener miedo, incluso con él, puedes mejorar las cosas".

Si lo estás haciendo, deja de aleccionarte, de decirte cómo tendrías que haberlo hecho y cómo no deberías haber actuado. De guiarte cual sargento estricto guía a los soldados a un hacer rígido y correcto, como si existiera un manual de instrucciones perfecto para vivir. Haz lo mejor para ti y para tus sentimientos, haz lo mejor en este momento, haz lo adecuado y no lo perfecto, hazlo aunque salga mal, hazlo pensando en qué cosas te traerá esa conducta. Hazlo junto a la voz interna que te apoya, te reconoce y te tranquiliza, no junto a aquella que te critica, que te advierte, que te recuerda los fracasos , en un sesgo constante de su evaluación.

Ve en busca de la mejora, pero cuando la búsqueda sea emoción, diversión, reto, motivo de crecimiento. Jamás avances a ritmo del látigo acusador, el que te culpa de lo que te ocurre y de cómo te sientes, el que hace que te lamentes de cómo es tu vida, el que te dice cómo deberían ser las cosas y subraya solo lo que está mal.

Querer crecer de verdad, es un antídoto para el maltrato interno.

La Kaverna

De cerca alguien puede verme

Encerrarte en tu circunstancia inmutable, dolorosa y urgente. Esa es la baja autoestima. Sumergirse en el análisis constante de un mundo que resulta exigente, escrutador, y de uno mismo, a quien consideramos defectuoso, incapaz de enfrentarse a la vida .

La vergüenza es la baja autoestima. Ocultar que no soy apto para vivir, para estar a la altura. Que no lo hago bien, sea lo que sea que haga, que debo huir de la incondicionalidad del afecto porque, de cerca, alguien puede ver quien soy, puede ver al fraude. 


La sospecha es baja autoestima. La alerta en la que vivo tratando de pensar en cómo me piensan los demás, sintiendo que los ojos ajenos son espejos, reflejan mi incapacidad. Y no quiero, por nada , verme reflejado en ellos. Y los odio. Porque pongo en sus mentes el monstruo sin valor que me creo y me siento insultado en lo más profundo. Porque lo creo.

Mi protección es baja autoestima. La que me dice que haga más, que sea más, que piense más.... que compense lo defectuoso que hay en mí, en una carrera deseperada y perdida en la que acabo disimulando quien soy, y no llegando nunca.

Nada hay que esté mal en ti. Nada hay insuficiente. NADA. Lo que tienes que hacer no es tan grande, ni tú tan pequeño. La autocrítica no te mantiene a salvo, te aparta del cariño, te castiga los errores (tan sabios!) y te impide ser quien eres con el único propósito de existir.


La Kaverna

EMPATÍA

Si miro a través de tus ojos veo tus razones, los porqués de aquellas conductas que me enfadan, que me desesperan, que me abruman.
Porque solo detrás de tus ojos, en tus zapatos, puedo entender, puedo hacer que tu mundo cobre sentido también para mí. Un sentido extraño, a veces, e incluso distante. Pero las rarezas de tus palabras , de tus gestos e intenciones dejan de ser amenazantes para mis emociones.
No conectan conmigo pero no están en contra de mí.
Nuestras distancias nacen porque tenemos distintos puntos de partida, diferentes recorridos, necesidades particulares. A través de tus ojos veo que tu respuesta airada es estrés momentáneo, que tus silencios son espacios para ordenar ideas, que tu interés en algo te llena y te hace ser quien eres. A través de tus ojos y en tus zapatos veo lo que ves. Me ayuda a saber tus cómos y tus porqués y a conectar con palabras contigo. Y luego decido si es lo que deseo a mi lado.
¿Qué verás tú a través de los míos?
La Kaverna

Arenas movedizas



Sombras que se arrastran tras esta existencia que crece, cambia, arma y desarma, desecho


de la voluntad que ni aviva ni calma, ni enaltece ni hiere.Almas sin alma que contagian la pesadumbre, el vacío que dejan las huídas ganas, que apagan las llamas, que no tienen sueños, ni ilusión, ni esperanza. La vida entre almohadas se ve gris a través de la ventana y corren las horas buscando refugio, pero el veneno se expande y el ambiente es denso, tan denso, que todos los tiempos allí fueron iguales.

Hay espesor. El hueco es más libiano que la pereza. La pereza. Que nadie la culpe. Ella nació para ser merecida entre las horas llenas. Las horas muertas solo existen entre quienes jamás las tuvieron vivas.

Si se duerme la emoción y se anestesia la vida, hay que fugarse de ese lugar, donde habitan y nos contagian los que no tienen ganas, los que solo descansan, los que letárgicos sin ilusión. La apatía, cual pantano de arenas movedizas, engulle a todo el que esté alrededor.


La Kaverna

Tijeras para zurdos




Habían unos treinta niños por clase en el colegio, aproximadamente. En ese grupo eran castaños y castañas la mayoría, pero había una chica de pelo claro y otra muy rubia.Todos éramos delgados excepto él. Uno de los compañeros a quien, para colmo de originalidad, le llamaban el gordo. También había un alumno que lo suspendía todo mientras los demás, progresaban adecuadamente (esa frase ególatra, y desconectada de la realidad).Había una chica muy lista y otros dos que obtenían sobresaliente con tremenda facilidad. Y una niña tímida que tenía pecas sentada junto a un niño que era zurdo y no hablaba con nadie. 

Resulta que los castaños que progresaban adecuadamente,delgados,sociables, diestros y con mejillas de color uniforme, eran los normales.

NORMALES.
Al citar la normalidad, automáticamente aparecieron las excepciones: los excepcionales y los excepto. Es decir. alguna de las peculiaridades se convertían en sublimes como ser rubio o sacar notas excelentes. Pero otras adquirireron un caracter negativo a pesar de que seguían siendo simplente, menos comunes, y se convertían en exceptos porque lo que se señalaba al final, era su falta de normalidad, no sus sobresaliencias.

RAROS.


Y es curioso que, en todas las clases, de todos los niños del mundo, están los normales y los raros y los excepcionales. Y tratándose de una simple incidencia menor pero con frecuencia propia, hubiera sido más normal hablar de minoría y no de anomalías.


Esos niños habrán crecido, y su incidencia en la sociedad seguirá siendo menor. Pero puede que las pecas estén de moda y se consideren excepcionales o que se perciba a la gente rubia como más guapa. Son eso, modas a las que sujetamos las características para considerarlas deseables o no. Algo que provoca las mismas divisiones que ya se sufren desde el colegio, porque se ensalzan unas en detrimento de otras.
Pero de vez en cuando, alguien hace algo como, tijeras para zurdos. Y entonces la diferencia entre ser diestro y zurdo tiene poco valor, es solo una característica más. Como ser castaño. Ambos pueden recortar un dibujo, llevarselo a casa y colgarlo en la nevera donde puedan ver cada día sus maravillosos resultados.

Lo normal es que haya diferencias, eso no es raro ni anómalo. Seas como seas, puedes ser como quieras.


La Kaverna

Resumiendo




Durante el tiempo que nos queda... ¿qué haremos?





La Kaverna

Si el miedo viene a buscarte




El miedo da tanto miedo que aprisiona

que desgarra la noche entre zarpazos de angustia

y exhausta al alba, desvanece insomne l

la esperanza reseca y turbia

Nos acuna la quietud, el hastío, la desgana,

y es tan negro vivir, sin un despertar mañana...

No es la vida en sí, tal vez tampoco la circunstancia,

es la espada y la pared de mi almohada,

son las gafas de una vida acorralada

es la falta de valor ante el vacío

es la piedra sin mano de mis caminos

es saberse sabedor de los momentos impíos

de esta cruda emoción , de sus suspiro.

No abraces más noches en vela, la emoción en ocasiones nos desborda, la angustia jamás ha sido una sincera compañera. Trabaja en tus pensamientos y en tus emociones, ¿por qué sufrir tanto? Da el paso, busca ayuda.
La Kaverna

Si creces...

Si creces y dejas de jugar y te ocupas solo de lo que es urgente… Si creces y dejas de mirar con los ojos profundos de la curiosidad... si creces y olvidas lo importante y te sientas frente a una pantalla, entre cuatro paredes… Si creces y pasan los días iguales y la vida no te funciona y rebuscas en tu tristeza...Si creces y cada vez te puede el menos y dejas de sumar recuerdos ….Si creces y tu compañía es virtual y tu sueño esclavitud…Si creces y atrás quedan los amigos ….
Si creces.. Si creces estás perdido.
Busca lugares, busca rutinas, busca miradas que lo digan todo, busca entusiasmo, busca locura, busca un momento, busca manos dispuestas, busca sonrisas sinceras, busca a buscadores...No siempre lo que te ocurre es la tristeza, a veces ocurre la soledad... Abusa de tu edad y de tus ganas, que la vida está llena, que la edad no son canas, que la ilusión es el alma, que recorras los libros, los mundos, las palabras, que te baile la música y te bañe de luz la mañana. La pereza nos mata, la comodidad nos hunde, la conformidad nos retiene.

Descubre todo lo que puedes hacer por ti. .No crezcas.


La Kaverna


ALGUIEN

Una vez, alguien que veía horrible su pelo, al que consideraba de un ondulado imperfecto y rebelde, cambió su melena indomable por un alisado permanente y cambió, además, el color, asemejando su pelo al de otro alguien que había visto y le resultó mejor que el suyo.

Alguien se miró al espejo. Decidió que no era un ser perfecto. Decidió que aún era un ser horrible.

Cambió sus camisetas de alegres colores por otras de sobria negrura. Su armario se llenó de prendas al parecer estilizadoras, y se sintió mejor al ver que su estilo era ya más parecido al de otro alguien a quien consideró mucho más interesante.

Con el tiempo volvió a mirarse al espejo. Decidió que aún no era un ser perfecto. Decidió que aún era un ser horrible.
Cambió sus gustos musicales algo románticos por otros más rítmicos, su afición a la lectura por la del gimnasio, y así fue cambiando para llegar a ser alguien perfecto.

Justo al otro lado de su calle, vivía otro alguien. Alguien que decidió que no era perfecto, era horrible.

Cambió su pelo liso por otro ondulado y libre, su ropa tan oscura por otra de divertidos colores que le hicieran parecer más alegre, escuchó las mejores baladas y se aficionó a la lectura, creyendo estar cada vez más cerca de ser alguien realmente interesante.

Un día, en la calle, los dos alguienes se cruzaron. Fueron unos segundos. Y cada uno de esos alguienes sintió algo especial al ver al otro “como me gustaría tener su aspecto, su carisma,su estilo”.

Podemos creer que la belleza está en algún lugar hacia el que ir. Es entonces cuando nos alejamos de ella. Perseguir ser otro nos deja sin nombre propio.


La Kaverna

La vida llega

Las ganas nos llegan haciendo, la ilusión viviendo, la amistad compartiendo, los resultados invirtiendo, la calma cansándonos, los cambios probando, los aciertos equivocándonos,la aventura atreviéndonos... La vida llega a quien no vive esperando, y aunque no siempre sabremos, aunque no siempre podamos, no importa cuantas veces te pares mientras sigas andando.
HAGAMOS.
La Kaverna

Un día ...

Sentirnos perdidos, desorientados, desubicados, da miedo. Por eso asusta el cambio. Porque es incertidumbre, es el adiós a la vida conocida y es angustiante . Incluso cuando hemos sido nosotros mismos quienes hemos puesto un pie en el abismo. Apenas nos asomamos y cerramos fuerte los ojos. No mirar, no escuchar, no sentir, solo huir al ritmo taquicárdico de un corazón galopante.
Pero un día, con calma, uno se atreve a imaginar. Siente curiosidad por saber qué hay después del abismo, detrás de esa puerta que se teme abrir, y surge la pregunta: qué es lo peor que podría pasar? Y nos soltamos de manos, nos dejamos caer y al fin, la mente acepta. Apenas es un pensamiento fugaz e íntimo pero nos empuja, cual gato, a curiosear, a explorar el mundo y superar el miedo para avanzar.


Un día, sin más, uno empieza a pensar "qué pasaría si..."

La Kaverna

Naufragios de pasión

Las emociones son algo propio del humano. No podemos escapar de ellas y tampoco escondernos tras el enorme muro de la indiferencia que, si bien protege del dolor, impide también sentir los abrazos. Por eso hay que renacer. Una y otra vez, sin miedo a perdernos en lo claroscuro de los sentimientos, de las etapas, de la montaña rusa pasional que nos devuelve siempre a tierra y que, no por ello resulta menos estimulante.Lejos, más allá del espejismo de la pasión, el amor se nos queda entre las manos. Lo que quedó de toneladas de verdad en esencia pura. Mañanas frescas, café, prisas, sueños... La lealtad de quien te siembra cada día. A veces se acaba, a veces vuelve a empezar, a veces nunca se olvida, a veces se esfuma si más.
Naufraga cuanto quieras, siempre volverás a la orilla.

La Kaverna

HAZ COSAS DIFERENTES



Y ¿por dónde empiezo? 
Por abrirnos a la vida y a la gente: acepta una invitación que en otras
   ocasiones hubieras rechazado. 

Visita lugares distintos: si siempre estamos en los mismos sitios, lo que nos ocurrirá tiene más posibilidades de ser muy parecido a lo que nos ocurre siempre en ese lugar.
Conoce a personas distintas: tendemos a relacionarnos siempre con la misma gente, cosa que no es negativa, pero conociendo a personas diferentes,estamos creando situaciones distintas.

Tu intuición es una buena herramienta: cuando no sabemos qué decisión tomar o qué camino escoger, porque no tenemos suficientes datos como para valorar bien la circunstancia, fíate de tu intuición. La mente es capaz de elaborar un análisis rápido y efectivo a partir de poca información.

Ponte manos a la obra y no esperes sólo a que las cosas sucedan, crea tu futuro.



La Kaverna

SEGUIR RESPIRANDO

El verano pasado estuve en la India. No es la primera vez , y espero no sea la última, que me aventuro entre sus calles, entre sus ...