miércoles, 26 de diciembre de 2018

De cerca alguien puede verme

Encerrarte en tu circunstancia inmutable, dolorosa y urgente. Esa es la baja autoestima. Sumergirse en el análisis constante de un mundo que resulta exigente, escrutador, y de uno mismo, a quien consideramos defectuoso, incapaz de enfrentarse a la vida .

La vergüenza es la baja autoestima. Ocultar que no soy apto para vivir, para estar a la altura. Que no lo hago bien, sea lo que sea que haga, que debo huir de la incondicionalidad del afecto porque, de cerca, alguien puede ver quien soy, puede ver al fraude. 


La sospecha es baja autoestima. La alerta en la que vivo tratando de pensar en cómo me piensan los demás, sintiendo que los ojos ajenos son espejos, reflejan mi incapacidad. Y no quiero, por nada , verme reflejado en ellos. Y los odio. Porque pongo en sus mentes el monstruo sin valor que me creo y me siento insultado en lo más profundo. Porque lo creo.

Mi protección es baja autoestima. La que me dice que haga más, que sea más, que piense más.... que compense lo defectuoso que hay en mí, en una carrera deseperada y perdida en la que acabo disimulando quien soy, y no llegando nunca.

Nada hay que esté mal en ti. Nada hay insuficiente. NADA. Lo que tienes que hacer no es tan grande, ni tú tan pequeño. La autocrítica no te mantiene a salvo, te aparta del cariño, te castiga los errores (tan sabios!) y te impide ser quien eres con el único propósito de existir.


La Kaverna

No hay comentarios:

Publicar un comentario

SEGUIR RESPIRANDO

El verano pasado estuve en la India. No es la primera vez , y espero no sea la última, que me aventuro entre sus calles, entre sus ...